¿Qué
hacemos?

Investigamos la biodiversidad del valle Reñihué a través de metodologías innovadoras que integran robustez científica con sensibilidad artística.

Lideramos y articulamos estudios que buscan descubrir los secretos de este desconocido ecosistema. Nuestros proyectos combinan diversas disciplinas asociadas a la ecología y a la comunicación científica.

Un ejemplo es el programa de monitoreo ecológico, en el cual estamos desarrollando un nuevo modelo de seguimiento de especies bioindicadoras, que sea eficaz, poco invasivo, comunicacionalmente atractivo y sostenible en el largo plazo.

Otro ejemplo es el proyecto güiña, en el que estamos descifrando los misterios que se ocultan tras las manchas de este amenazado felino nativo. A través de fotografías de cámaras trampa estudiamos cuántos individuos hay, quiénes son y cómo viven.

Todas nuestras iniciativas tienen como objetivo la conservación del valle Reñihué, a través del estudio de sus habitantes, la mantención de sus procesos ecológicos y la puesta en valor de su patrimonio natural.

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¿Por qué es importante contabilizar especies y monitorearlas?

Los censos y monitoreos nos entregan tendencias sobre el estado de conservación de las poblaciones locales de numerosas especies clave, las cuales son fundamentales para tomar decisiones basadas en evidencia y ayudan a priorizar los esfuerzos de conservación.

¿Cómo monitoreamos en Reñihué?

Gracias a la ciencia, tecnología y fotografía, censamos y monitoreamos la vida silvestre de este complejo ecosistema, a través de decenas de cámaras trampa instaladas en el bosque, obtenemos cientos de miles de fotografías que mediante el reconocimiento de imágenes y la inteligencia artificial, nos conducen a recuentos precisos de las especies.

¿A quiénes monitoreamos?

Desde los grandes pumas hasta los pequeños chucaos, queremos conocer la historia natural y ecología de los habitantes del bosque.

En los últimos años hemos centrado nuestra investigación en el gato güiña (Leopardus guigna), uno de los felinos nativos más difíciles de estudiar (ya que hasta ahora no se había encontrado la clave para identificarlas), además de ser muy escurridizas y tímidas. Actualmente estamos desarrollando un modelo de monitoreo no invasivo que permitirá entender la dinámica poblacional de esta amenazada especie en el largo plazo.

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CÁMARAS TRAMPAS

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INDIVIDUOS IDENTIFICADOS

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DE FOTOGRAFÍAS

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